Aventuras de Leone

  –  Um texto e fotografias de Yuma Martellanz  –

Yuma Martellanz é fotógrafa e navegadora. Italiana, morava em Barcelona, Espanha. Agora singra os mares em um pequeno barco com seu companheiro Giorgio e o pequeno Leone. De Cuba, onde atualmente está ancorada, ela nos envia este pequeno ensaio,  que titulamos de “Aventuras de Leone”.  Conta que a viagem que fazem é uma forma de apresentar o mundo ao filho e nos oferece um pouquinho do que seus olhos já vivenciaram.

 

“Cuba, Viñales, Mayo 2017:
Pasamos varios años buscando el barco que tuviese la historia, las características y el precio justo para nosotros y otros 2 añospre parandolo para el viaje mientras vivíamos a bordo. Es un proyecto que flota también gracias a las gotas de sudor de tantos amigos que nos han ayudado con su tiempo, fuerza y capacidades. Por cierto tener buenos amigos es mucho mejor que tener mucho dinero.
Vendimos el coche y la bici, casa nunca la hemos tenida, nos despedimos de nuestros trabajos y salimos a navegar desde Barcelona a mitad de Octubre 2016, yo, Giorgio y nuestro hijo Leone de 3 años, rumbo Oeste.
No es una fuga, no estamos escapando de nada porque´todo lo que teníamos allí era y es bello así como es. Lo que nos mueve es la gana de poder compartir los dos este tiempo con Leone, que es un tiempo de cambios continuos, físicos y mentales, de percepciones de la vida que se van formando, un tiempo que no va a volver, para que sus raíces se pongan fuertes para que pueda ofrecer los frutos mas sabrosos y que germine su gana de vivir y compartir sin distinciones de banderas.
Navegar no siempre es fácil, la idea de una familia de rubios que se pasa el tiempo tomando sol y agua de coco es bonita pero realmente tuvimos muchas pruebas que pasar para llegar íntegros hasta ahora. A empezar de la primera noche de navegación en el mediterraneo, con tormentas no solo emotivas, con el primer ataque de panico de mi vida
y pensando que igual haría sido mejor invertir en otra cosa. Por suerte el que siempre se la pasa mejor es el niño, cuando los libros se van volando y la gente vomitando el es el unico con gana de comer, jugar y pescar.
Se han roto hasta ahora el motor, el piloto automatico, una vela, el dinghy y unas cuantas cositas mas. No bajamos a tierra por turismo sino por pura sobrevivencia , no compramos souvenirs sino piezas de recambio, no visitamos atracciones turísticas sino talleres de mecánicos .
Una forma distinta de vivir los lugares, de entrar en el cotidiano de la gente con la cual hemos cruzado nuestros caminos, cada cual con su alegría, fantasia y disponibilidad . Es Leone que nos abre las puertas de cada casa, barco o coche, de hecho se ha revelado un excelente ¨hitchhiker¨, tiene un dedico magico.
De cada sitio hemos aprendido algo pero hasta ahora lo que nos dio´mas fue el en donde no pensábamos ni parar , Puerto Rico. Llegamos sin visado, con unas cuantas avarias y mar bastante formado. Inesperadamente la policía de aduana nos dejo´ir con un sello de ayuda humanitaria en el pasaporte llevándonos a festejar la Pasqua a su
restaurante favorido.
Fuimos un dia en el Yunque con unos amigos a bañarnos en el rio. Había un poco de lluvia y cada uno se separo´a seguir sus pensamientos. En menos de 20 segundos el panorama cambio´de ser un rio clarito a una cascada de agua violenta y ruidosa, se había formado un tapón de cañas y hojas arriba de la montaña que soltandose nos hariá podido
llevar la vida. Giorgio y Leone estaban en medio de la roca mas alta y central y no había forma de bajar mientras el agua seguía subiendo hasta que no vinieron los bomberos, la policía y la ambulancia a rescatarlos.
Salimos todos sin una unica herida con una gran sensación de calma. Nos acordó´de la precariedad de la vida y de la relatividad de los problemas.
 

“Sailing for trees”, um esforço familiar



http://https://vimeo.com/199343000?ref=fb-share&1
Puerto Rico y este viaje también nos están enseñando como cada dia se puede ententar ser lo mejor de lo que somos, se olvida facilmente pero así es. Hay dia duros y hay días en que la magia no para de manifestarse.
Estamos muy agradecidos de vivir esta experiencia con gran respeto por la naturaleza, gozando de ella porque también hay duchas de lluvias mañaneras y noches sin lunas donde las estrellas se miran en la mar y el plancton se refleja en el cielo.
De Santo Domingo a Cuba navegamos 3 días y 2 noches con 6 litros de diesel. Un feriante de Guantanamo dice que somos peores de los Cubanos. Nuestro pequeño aporte es lo de sembrar arbolitos por los sitios donde paramos, se podría pensar que en esta parte del mundo no hace ninguna falta pero de hecho por lo visto el compartir su
germinación y puesta en tierra genera alegria y atención. Estas raíces enredan sentimientos de participación, conciencia y respeto que podrían llevar frutos para muchos.”
(Yuma Martellanz)
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Yuma Martellanz, italiana, morava em Barcelona. Agora vive navegando, com sua família. Fotógrafa, cenógrafa e escritora, colabora com a revista Escrita desde muito tempo, ainda na edição 4, quando esteve de passagem por Foz do Iguaçu e nos fez amigos de sua bonita existência. Texto publicado originalmente na revista Escrita 47.

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